Un reportaje especial de Forbes da cuenta de una práctica que se está haciendo cada vez más común entre la policía de Estados Unidos. Se trata de desbloquear los iPhone con las huellas digitales de los sospechosos fallecidos.

 

El primer caso del que se tiene registro es el de Abdul Razak Ali Artan, quien fue abatido por un oficial en la Universidad Estatal de Ohio, en noviembre de 2016, tras haber arrollado a un grupo de personas con su carro y, posteriormente, apuñalar a unas más con un cuchillo de carnicero. El saldo: 13 heridos.

 

Un agente del FBI intentó acceder al iPhone 5 de Ali Artan utilizando las huellas digitales de su cuerpo sin vida, con la esperanza de encontrar más información sobre los motivos del atacante, sin embargo, eso no fue posible porque la función de Touch ID llegó hasta el iPhone 5s.

 

En las horas siguientes, las autoridades tuvieron que pasar por un proceso legal para desbloquear el celular, el cual fue enviado a un laboratorio forense que fue capaz de extraer su información. Al final, se descubrió que el ataque podría haber sido inspirado por ISIS, detalla el artículo.

 

Puede ser que ese caso haya sido infructuoso, sin embargo, las fuentes citadas por la publicación, que son personas cercanas a investigaciones de la Policía Federal y local de Nueva York y Ohio, comentaron que cada vez es más común que los elementos de seguridad intenten desbloquear los iPhone utilizando los cuerpos de los fallecidos. En algunos casos de muerte por sobredosis, el teléfono de la víctima puede llevar a dar con el proveedor.

 

Además, no se necesita una orden para revisar el teléfono de una persona fallecida, pues al morir, ya no tiene derechos de privacidad. No obstante, quienes se ven afectados son los familiares y amigos, pues la información que compartieron con la víctima, está expuesta.  

 

Esto ha generado un debate sobre los límites que debería tener la práctica: existe la preocupación de que los elementos de seguridad la lleven a cabo sin alguna causa probable de por medio.

 

Lo que es una realidad es que el controversial método es mucho más barato que tener que pagarle a Cellebrite u otro tercero para desbloquear un iPhone, pues los costos van de los mil 500 a los 30 mil dólares, dependiendo del contratista.

 

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El siguiente paso evidente será intentar desbloquear un iPhone X con el rostro de una persona fallecida, a través de la tecnología Face ID. Apple asegura que hay que mirar directamente al teléfono para desbloquearlo (éste combina el movimiento natural de los ojos junto con la atención del usuario), sin embargo, eso podría no ser del todo cierto, según Forbes.

 

De acuerdo con la publicación, Marc Rogers, un investigador de Cloudflare, logró engañar al sistema de seguridad del iPhone X usando fotografías de ojos abiertos y otros métodos, lo cual fue verificado por investigadores vietnamitas que expresaron haber burlado Face ID con unas máscaras especiales.

 

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Fuente y nota completa: Paréntesis.com

Policía de EU desbloquea iPhone con huellas de fallecidos