Marcel Fässler, piloto oficial de Audi, realizó un recorrido de casi 100 kilómetros por los alrededores de Madrid para comprobar las cualidades del nuevo Audi Q7 e-tron quattro, así como del asistente predictivo de eficiencia.

 

No es cualquier piloto, ha sido ganador de las 24 horas de Le Mans y también, es un experto a la hora de pilotar vehículos híbridos; una muestra es el prototipo Audi R18 con el que participa en el Campeonato del Mundo de Resistencia.

 

 

Fässler tiene grandes conocimientos de cómo funcionan los sistemas de propulsión híbridos y cómo obtener el mayor rendimiento pero, aún así, se le solicitó obedecer las recomendaciones del asistente sobre el estilo de conducción que debe realizar en cada momento.

 

A poco tiempo de comenzar la prueba, el asistente predictivo de eficiencia envió una ligera señal al pedal del acelerador “invitando” a levantar el pie. Fässler sintió un suave impulso y actuó en consecuencia: “¡No entiendo por qué me sugiere dejar de acelerar cuando estamos justo subiendo una pendiente!”. Segundos más tarde alcanzan la cresta de la colina y empieza una pequeña bajada que 200 metros y más adelante, termina en una glorieta, ya dentro de los límites de velocidad en la población. El ingeniero Seyberth sonrió mirando al piloto: “Aquí tienes el motivo”.

 

 

La inteligencia artificial del auto calcula, por anticipado, la cantidad de energía necesaria para recorrer los tramos que vienen a continuación. Cabe señalar que este asistente predictivo de eficiencia se encuentra en otros modelos Audi: Q7, A4 o el renovado A3 –poco a poco se irá extendiendo a otros vehículos de la gama.

 

El sistema utiliza los datos de la ruta previamente marcada en el sistema de navegación, para adaptar la velocidad a las distintas situaciones de conducción, reconociendo la topografía del recorrido, los límites de velocidad y hasta el tráfico. Con ese sistema, se puede llegar a conseguir un ahorro de combustible del 10%

 

En caso de no introducir el destino en el navegador, el sistema se basará en los tres o cuatro kilómetros que vienen a continuación y el software, realiza sus predicciones según el radio de las próximas curvas, de las pendientes o de las dificultades que detecte.

 

El Audi Q7 e-tron quattro que probó Marcel Fässler dispone de un motor 3.0 TDI de 258 caballos de fuerza, más otro eléctrico que eleva la potencia total a 373 caballos, con un impresionante par máximo de 700 Nm. La batería de iones de litio necesita sólo dos horas y media para cargarse por completo –a través de una toma de 380 voltios. La autonomía teórica en modo eléctrico es de 50 km. Si  la energía se aprovecha bien, con este asistente predictivo de eficiencia podemos conseguir incluso un poco más de lo estipulado.

 

 

La prueba fue en los alrededores de la capital de España con un total de 95.9 kilómetros y un gasto de 3.9 litros de combustible; realizando el 68.6% del recorrido sin la intervención de la mecánica diésel y, por tanto, sin emitir ningún tipo de gas contaminante.

 

El piloto de Audi, acostumbrado a un sistema similar en su prototipo de competición, quedó maravillado por el funcionamiento en el Q7 e-tron. “Hay que estar muy atento para darse cuenta cuándo funciona el propulsor TDI y cuándo está desconectado. Es tan suave y silenciosa la interacción del sistema que apenas percibes los cambios”, comentó Fässler.

 

Durante el recorrido, el especialista en Le Mans estuvo pendiente de la gran cantidad de información que aparece en el cuadro de instrumentos digital "Audi virtual cockpit", así como de la gran pantalla central del sistema de información y entretenimiento MMI y del pedal de acelerador activo.

 

Conseguir la conducción más eficiente requiere estar concentrado para seguir los datos de las pantallas y las señales sobre el pie derecho. "Es una forma agradable de mantener los cinco sentidos en la carretera."

 

Fuente y nota completa: Paréntesis.com

¿Qué tan eficiente es el nuevo Audi Q7 e-tron?