Un equipo de investigadores ingleses descubrió que las nubes en la atmósfera superior de Urano están compuestas, principalmente, de sulfuro de hidrógeno, la molécula que hace que los huevos podridos sean tan apestosos.

 

 

Si un humano paseara alrededor de ese planeta, no sería nada agradable para él. Sin embargo, tendría problemas mayores que el olor: la atmósfera se encuentra a -200 grados Celsius y el aire está hecho principalmente de hidrógeno, helio y metano, que ahogarían en un instante a cualquier individuo terrestre.

 

Lo anterior es parte de las declaraciones de Patrick Irwin, de la Universidad de Oxford en Inglaterra, quien es el autor principal de un estudio en el que se descubrió el sulfuro de hidrógeno en ese mundo lejano.

 

Anteriormente, los científicos no sabían si la composición de las nubes en lo alto del cielo de Urano estaba dominada por el hielo de amoniaco –como en Júpiter y Saturno– o por el hielo de sulfuro de hidrógeno.

 

Pero Irwin y sus colegas estudiaron el aire del séptimo planeta del sistema solar utilizando el Espectrómetro de Campo Integral de Infrarrojo Cercano (NIFS, por sus siglas en inglés), un instrumento que se encuentra en el telescopio Gemini Norte (en Hawái), que mide ocho metros de longitud.

 

 

NIFS descubrió las huellas del sulfuro de hidrógeno en las nubes de Urano, y los resultados se dieron a conocer en la revista "Nature Astronomy".

 

Hasta ahora, se tenían pocos datos de Urano porque sólo ha sido visitado una vez, cuando se hizo un breve sobrevuelo realizado por la sonda Voyager 2, de la NASA, en enero de 1986.

 

En el estudio, los investigadores dijeron que las nubes de Neptuno son probablemente similares a las de Urano. La gran diferencia entre estas nubes con las de Júpiter y Saturno, probablemente, se remonta a la época en que se formaron los planetas: Urano y Neptuno se originaron mucho más lejos del Sol que los otros dos planetas.

 

“Durante la formación de nuestro sistema solar, el equilibrio entre el nitrógeno y el azufre, y por lo tanto, el amoniaco y el sulfuro de hidrógeno recién detectado en Urano, fue determinado por la temperatura y la ubicación de la formación de un planeta”, dijo Leigh Fletcher, de la Universidad de Leicester de Inglaterra, quien es coautor del estudio y fue citado por space.com.

Fuente y nota completa: Paréntesis.com

El olor de Urano no es nada agradable