Flux es el nombre del último vehículo solar construido por el Solar Electric Vehicle Team (SEVT), del MIT, el cual está listo para su participación en el American Solar Challenge (ASC), en julio.

 

El auto se construyó en un garage llamado Área 51, del Edgerton Center, propiedad del MIT, en el que diferentes grupos de estudiantes diseñan y fabrican sus proyectos fuera de su salón de clases.

 

 

El SEVT está conformado por 25 estudiantes dedicados a la ingeniería eléctrica, mecánica y de materiales, aunque también hay algunos en las áreas de diseño industrial y diseño aerodinámico. Luego de varios meses sin descanso en los talleres del Edgerton Center, Flux se creó desde cero y se construyó a mano. 

 

El vehículo cuenta con un cuerpo asimétrico; el conductor se sienta en el lado derecho, sobre la base de la rueda delantera, lo que significa que hay menos arrastre (menos fricción) a medida que el automóvil avanza por la carretera, con lo cual es más veloz. Además, está hecho de una estructura de panal envuelta en fibra de carbono.

 

Tiene una batería de 5 kilowatts que almacena la energía eléctrica que proviene de los paneles solares que están en el techo del coche. Son 260 celdas solares de silicio monocristalino en total.

 

Durante el viaje, los paneles alimentan directamente al automóvil sin mucha ayuda de la batería. Solamente en la aceleración, sí es necesaria la ayuda de la fuente de poder para satisfacer la demanda del motor. Así, el auto alcanza una velocidad máxima de 120 km/h. 

 

Durante el ASC, el equipo tendrá ciertos periodos de tiempo para recargar su batería y comenzar cada día con una batería llena. La competencia está conformada por varias etapas, pero todos los contrincantes recorrerán una distancia de 2 mil 700 kilómetros, desde Omaha (Nebraska) hasta Bend (Oregon).

 

 

Harith Morgan, uno de los estudiantes del SEVT, dijo que el ASC es una carrera de resistencia integral, ya que no sólo se trata de que el auto llegue al primer lugar, también cuenta el desempeño del grupo en sí: “Si a mitad de la carrera tenemos una ponchadura de llanta, debemos cambiar la rueda en muy poco tiempo: alguien debe quitarla, alguien debe colocar la nueva, alguien debe ajustarla, etcétera”.

 

Las carreras de vehículos solares están diseñadas para promover la investigación y el desarrollo de los transportes que funcionan con energía solar.

 

El ASC es una carrera solar bianual de resistencia que consta de más de 2 mil kilómetros de carretera abierta, y participan en él, principalmente, universidades y centros de investigación de Estados Unidos.

 

Además del ASC, hay otras dos competencias importantes de vehículos solares. La World Solar Challenge es quizá la más relevante a nivel mundial. Cada dos años, reúne a equipos de universidades de todo el planeta para presentar lo último en vehículos solares.

 

La otra se lleva a cabo en el sur de Latinoamérica. Desde 2011, en Chile, se ha realizado la Carrera Solar Atacama, en la que participan equipos de todo el mundo provenientes de universidades, institutos tecnológicos y sector privado.

 

Estas tres competencias se realizan –por obvias razones– en zonas donde se recibe mucha radiación solar y donde hay desiertos con temperaturas que superan los 40 grados Celsius, con el fin de que los autos se recarguen y puedan correr.

Fuente y nota completa: Paréntesis.com

Flux: el vehículo solar del MIT que corre a 120 km/h